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Situada en Benigànim (Valencia), Benavent trabaja el chocolate desde 1925. Después de pasar por diversas familias –casualmente casi todas con el mismo apellido-, los actuales propietarios ofrecen un producto artesanal sin gluten. Su responsable de Calidad, Ana González, nos lo explica.

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Ya son cerca de 90 años de trayectoria y con diferentes propietarios. ¿Puedes contarnos cómo nació Chocolates Benavent? Nació en Benigànim gracias a la apuesta de la familia Benavent. Habían emigrado y trabajado en una pastelería en Francia y cuando volvieron montaron la fábrica. Tuvo mucho éxito porque por aquel entonces había muy poco chocolate, lo que más había era harina de algarroba. Comenzaron a hacer los bollos de la Beata Inés, patrona de la población: cada persona o familia que acudía a visitar a la Beata se llevaba un bollo y eso hizo que se extendiera mucho el nombre de Chocolates Benavent. En los años 70 compró la empresa Eliseo Benavent porque los fundadores no tuvieron descendencia. La instala en Quatretonda y después, debido a su crecimiento, en Xàtiva. Más tarde, a principios de los noventa, la compra Conchín Serrano Cuquerella, de Benigànim, y la fábrica vuelve a la población de origen. Ella extendió la distribución, comercio a comercio, hasta Alicante. Finalmente, el año 2000 los hermanos Marc y Enric Benavent –que tampoco son familia de Eliseo ni de los fundadores, aunque compartan apellido- compran la firma cuando iba a cerrar. Comienzan como un hobby y conscientes de las dificultades de poder competir en un mercado como el del chocolate. Sin embargo, se dan cuenta de que sí hay un nicho de mercado pera Benavent: los productos para celíacos. Todos nuestros productos son sin gluten porque se hacen a la manera tradicional, con harina de arroz.

En todo este tiempo ¿qué hechos de la firma destacaríais? La empresa hizo una chocolatada para cien mil personas en Mestalla, cuando el Valencia CF ganó el triplete en 2004. Fue una barbaridad… seguramente un récord, aunque no alzamos acta notarial.

Vuestra especialidad es el chocolate a la taza sin gluten y en vuestra web habláis de un “método artesanal único”… Tenemos de dos tipos: el convencional y nuestro producto estrella, el chocolate a la taza granulado, que solo fabricamos nosotros. Está hecho a partir del rallado de la pasta de cacao 100 %, la materia madre. Es mucho más puro y aromático.

¿Qué otros productos ofrecéis? El bombón y un producto más selecto para ceremonias, como frutos secos bañados de chocolate y en envases con estilo. La gente quiere regalar algo diferente.

¿Estáis trabajando en alguna novedad? Estamos trabajando ahora en tabletas con diferentes sabores, sabores llamativos. Por ejemplo, de chocolate blanco y de fresa. Lo lanzaremos en breve, esta primavera.

¿Quiénes son vuestros principales clientes? ¿Tenéis de fuera de la Comunitat y de fuera de España? Vendemos a toda España a herbolarios, establecimientos de dietética y tiendas gourmet: son productos para celíacos. Siempre en pequeños establecimientos. También tenemos clientes importantes en el mundo de las Fallas, las ceremonias, la hostelería-repostería…

Parece que vivimos una buena época para los artículos relacionados con el chocolate y la repostería, con bastante presencia en los medios de comunicación y con programas en TV ¿Consideras que hay cierto auge a pesar de la crisis? Sí que hay cierto auge. Y tiene una fácil explicación: hay gente que tiene ahora mucho tiempo libre y lo ocupa, por ejemplo, con la repostería. Te engancha. Hay tantos moldes, tantas posibilidades, tantos aditivos… Ahora hay un boom y hay artículos que antes no encontrabas. Nosotros mismos comercializamos un envase para hacer tartas y pastelería porque la gente nos lo pedía.

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