Home

Cuchita Lluch García, presidenta de la Academia Valenciana de Gastronomía

La Academia Valenciana de Gastronomía cumple una década promoviendo la oferta gastronómica de estas tierras. Nació en un intento de cuidar y fomentar la pureza de sus tradiciones y de fomentar una respetuosa evolución y modernidad de las mismas. Casi la mitad de ese camino lo ha hecho presidida por Cuchita Lluch García, una mujer amante de la buena mesa, que desborda alegría en cada una de sus sonrisas, y cuyo esfuerzo empieza a dar fruto, siempre bien acompañada de figuras de los fogones como Paco Torreblanca, Ricard Camarena, Raúl Aleixandre o Quique Dacosta, entre otros.

N6-Sibarita-Cuchita2

Dicen que la gastronomía es el arte de preparar una buena comida. Y del cocinero que es alguien con  oficio para guisar y aderezar los alimentos. ¿Escuetas definiciones para hablar de un arte que ha sabido mezclar ciencia y tradición para el deleite de muchos? 

No son escuetas en absoluto, me parecen definiciones perfectas.

Sin embargo, se ha trasladado una imagen de que son la innovación y la ciencia los pilares de la nueva élite gastronómica frente a la tradición, algo que también ocurre en la artesanía. Sopa de turrón salado, piruletas de aceite de oliva… ¿Es esto realmente lo único que trasciende?

No, para nada. La alta gastronomía es muchísimo más que todo eso, es la forma de elevar nuestros productos al máximo nivel.

Al igual que el artesano hace por su cuenta objetos de uso doméstico imprimiéndoles un sello personal, el cocinero deja su conocimiento en el plato de forma única y distinta en cada ocasión. Y, sin embargo, hasta hace bien poco esta innovación constante pasaba desapercibida para el gran público. ¿Qué ha cambiado?

Que ahora ya se conocen y se reconocen las nuevas formas de cocinar gracias a la gran proyección de nuestros cocineros.

N6-Sibarita-CuchitaLluch.jpeg

Tanto los artesanos como los cocineros valencianos tienen el mismo problema para venderse al exterior; el tamaño de las empresas y el desconocimiento de nuestros profesionales. ¿Cómo se trabaja para resolver o ayudar a mejorar esa situación desde la Academia?

Creando una imagen de cultura gastronómica Comunidad Valenciana y presentando a nuestra gente en los lugares adecuados y sacándolos fuera de nuestras fronteras, apoyándolos, difundiendo su saber a través de la Guía Repsol y de los premios nacionales de gastronomía fundamentalmente. Yendo todos juntos con un mismo objetivo, que se nos conozca y se nos reconozca.

Artesanía y gastronomía son sectores estratégicos, capaces de generar riqueza y empleo estable, pero ¿qué hace falta para que esas potencialidades se hagan realidad?

Primero que nosotros nos lo creamos y luego que lo sepamos vender. Siempre nos ha faltado ese orgullo y ese creer en nosotros mismos. Hay que trabajar para crear esa imagen de marca.

Por cierto, qué opina de la sobre-exposición mediática que vive la gastronomía. Es un paso necesario para democratizar el acceso a la cocina de élite y que el ciudadano valore y sea más crítico con lo que come. O, por el contrario, hay un peligro de banalizar el trabajo de muchos profesionales con años de experiencia.

No creo que banalice en absoluto, sino que es bueno porque la gente habla de gastronomía. Somos lo que comemos y es bueno difundir el conocimiento, siempre, de la forma que sea.

Advertisements